Table of contents
- Por qué es tan importante la pregunta “¿Cuántas veces calar?”
- ¿De qué depende cuántas caladas deberías dar?
- ¿Cuántas caladas son “normales”? (Valores orientativos)
- ¿Cuánto dura 1 ml de líquido?
- ¿Cómo sabes que ya tuviste suficiente?
- ¿Qué errores cometen los principiantes?
- ¿Cuál es la técnica de calada ideal?
- ¿Cuántas sesiones al día tienen sentido?
- Conclusión: Control en vez de sobredosificación
Si te interesan los vaporizadores, seguro que te surge una pregunta clave: ¿Cuántas veces deberías dar una calada?
Quizá te preguntas por qué algunas personas quedan satisfechas tras dos caladas, mientras que otras necesitan muchas más. O si hay diferencia entre vaporizar flores o usar un cartucho. También es común preguntarse cuánto dura realmente un mililitro de líquido.
Justo aquí entra esta guía. El objetivo es darte una idea clara – sin mitos ni confusiones, pero con referencias realistas y consejos prácticos.
Por qué es tan importante la pregunta “¿Cuántas veces calar?”
La cantidad de caladas influye en mucho más que solo la intensidad del efecto. Determina si vas a:
- lograr un efecto controlado y agradable
- aprovechar bien tu material
- no desperdiciar líquido o flores sin motivo
- vapear de forma suave y uniforme
- planificar y calcular mejor tus sesiones
Sobre todo si eres principiante, es fácil cometer uno de dos errores: O das caladas demasiado suaves – pensando que el vaporizador “no funciona” – o das muchas seguidas, lo que puede acabar en tos o un efecto demasiado fuerte.
Importante entender:
No eres tú quien decide la cantidad de caladas, sino el dispositivo, el material y el ajuste.
Un vaporizador de hierbas funciona de forma muy diferente a un pen con cartucho concentrado. Por eso no hay un número fijo – pero sí referencias bastante claras.
¿De qué depende cuántas caladas deberías dar?
Hay varios factores que influyen. Cinco son los principales.
1. Tipo de dispositivo – el factor más importante
El vaporizador que uses marca la mayor diferencia. Según el sistema y la técnica de calentado, cambia mucho la cantidad óptima de caladas:
-
Vaporizadores de conducción
Calientan el material por contacto directo.
→ necesitas varias caladas cortas -
Vaporizadores de convección
Funcionan con aire caliente.
→ menos caladas, pero más largas e intensas -
Cartuchos / Vape Pens
Contienen cannabinoides muy concentrados.
→ normalmente bastan muy pocas caladas
Valores orientativos:
- Conducción: aprox. 6–12 caladas por sesión
- Convección: normalmente 4–8 caladas largas
- Cartuchos: la mayoría de veces 1–4 caladas
2. Temperatura – equilibrio entre efecto y sabor
La temperatura influye directamente en cuánta sustancia activa se libera en cada calada.
- Temperaturas bajas → más sabor, vapor suave, más caladas
- Temperaturas altas → efecto más fuerte, menos caladas
Rangos recomendados:
- Flores: aprox. 170–200 °C
- HHC / PHC / Alternativas THC: aprox. 180–220 °C
- CBD: aprox. 160–180 °C
Cuanto más alta la temperatura, más rápido se nota el efecto – y más corta es la sesión.

3. Contenido de cannabinoides – suave vs. potente
No todos los cannabinoides tienen la misma potencia. La diferencia se nota sobre todo en la cantidad de caladas necesarias:
- CBD: más suave → necesitas varias caladas
- HHC, PHC, THCP: mucho más intensos → muy pocas caladas
- Cartuchos con 90–95 % de cannabinoides: súper eficientes
Especialmente con los pens muy concentrados se aplica:
Menos casi siempre es más.
4. Forma del producto – ¿flores o líquido?
La presentación también es clave:
-
Flores
Se calientan poco a poco y liberan los compuestos gradualmente
→ necesitas varias caladas hasta que se consume todo -
Líquidos / Cartuchos
Liberan los compuestos en cada calada
→ muchas menos caladas
En resumen:
Las flores llevan su tiempo – los líquidos actúan al instante.
5. Tolerancia personal
Tu experiencia influye en qué tan rápido y fuerte notas el vapor:
- Principiantes: ir poco a poco, observar el efecto
- Usuarios con experiencia: sesiones más estables, pero las pausas siguen siendo útiles
Sea cual sea tu nivel: hacer pausas cortas ayuda a percibir mejor el efecto.
¿Cuántas caladas son “normales”? (Valores orientativos)
Aunque no hay una regla fija, hay rangos que suelen ser realistas:
Cartuchos / Vape Pens (HHC, PHC, Alternativas THC)
- Principiantes: 1–3 caladas
- Usuarios habituales: 3–6 caladas
- Más de eso: suele ser demasiado intenso
Vaporizadores de hierbas (flores)
- 6–12 caladas por sesión, según temperatura y dispositivo
Líquidos de CBD
- 3–10 caladas, más suaves y aptas para el día a día
¿Cuánto dura 1 ml de líquido?
Un error común: el líquido se acaba antes de lo que crees.
De media:
- 1 ml ≈ 250–350 caladas
- 2 ml ≈ 500–700 caladas
Puede variar según la duración de la calada, temperatura, dispositivo y viscosidad.
Con cannabinoides muy potentes, el líquido dura aún más, porque sueles dar menos caladas.
¿Cómo sabes que ya tuviste suficiente?
Un vaporizador no tiene un “final” claro – pero sí señales evidentes:
- El efecto que buscas se mantiene estable
- El sabor se vuelve plano o un poco áspero
- El vapor se vuelve más ligero
- Con flores: el material se pone marrón y pierde aroma
En cartuchos:
- La luz responde más lento o cambia
- La calada se siente “vacía”
Pausas de 30–60 segundos entre las caladas ayudan muchísimo a evaluar el efecto.
¿Qué errores cometen los principiantes?
Errores muy comunes:
- caladas demasiado seguidas
- temperatura demasiado alta
- caladas apresuradas
- sin pausas
- configuración incorrecta para el material usado
Mejor así:
- caladas tranquilas
- temperatura bien elegida
- paciencia entre las caladas
¿Cuál es la técnica de calada ideal?
La técnica influye en el sabor, el efecto y la eficiencia.
Para cartuchos:
- calada de 3–5 segundos
- sostener un momento
- exhalar relajado
Para vaporizadores de flores:
- lento y constante
- como una respiración profunda
Para cannabinoides potentes:
- conscientemente lento
- una sola calada suele ser suficiente al principio
¿Cuántas sesiones al día tienen sentido?
Aquí también vale: calidad antes que cantidad.
- Principiantes: 1 sesión
- Usuarios ocasionales: 1–2 sesiones
- Usuarios experimentados: según necesidad, las pausas siguen siendo clave
Un vaporizador te permite controlar el efecto calada a calada, y eso es justo lo que lo hace tan atractivo.
Conclusión: Control en vez de sobredosificación
La pregunta “¿Cuántas caladas?” no tiene una respuesta única, pero sí se puede controlar muy bien. Si empiezas despacio, haces pausas y prestas atención al sabor y al efecto, siempre tendrás una experiencia de vapeo limpia y controlada.
Regla básica:
Empieza despacio, observa y ajusta.
Así decides tú mismo cuán intensa será tu sesión y le sacas el máximo partido a tu vaporizador.
